miércoles, 16 de septiembre de 2009

llanto de una madre





Entre la realidad y los sueños,

pintó de esperanza,

el engendro de un hijo,

que jamás vería la luz del alba.

Cuatro meses creciendo,

en el calor de su vientre,

y en el mes de diciembre,

cambiaron su suerte.
Maldita la ciencia,

grita ella reconociendo lo evidente,

pruebas que diagnostican peligro,

en el cuerpo del feto y también en su mente.

Y con toda la pena,

la de ella y su gente,

se entrega a las manos del profesional que la atiende,

pierde a su hijo,

arroja su suerte,

se duerme en la camilla

llorando su muerte.